SOPA FRÍA DE REMOLACHA CON YOGUR

Ya va llegando el final del verano, y aunque disfrutamos de buen tiempo todavía ya viene por la esquina el otoño pidiendo paso. Hoy os traigo una receta para terminar las vacaciones estivales, es una sopa fría de remolacha que es una delicia en las noches de verano. Muchos pensareis que la remolacha no es un ingrediente muy común, pero hay que sacar los estereotipos de usarla solo para ensaladas y usarla en recetas dulces como bizcochos o en caldos y sopas. Se tarda muy poco en prepararla, pero sí es cierto que tiene que estar en la nevera como mínimo una hora, pues hay mucha diferencia de tomarla  a temperatura ambiente o tomarla fresquita.



                                  

INGREDIENTES:
-1 paquete de remolachas cocidas 
-2 yogures naturales
-una pizca de cominos
-1 cucharada de aceite de oliva
-hojas de menta
-sal y pimienta

La preparación es sencilla, ponemos en el vaso de la batidora las remolachas cortadas en trocitos, los yogures, yo usé griegos por su cremosidad, pero da igual cualquier yogur natural sin azúcar añadido. Una cucharada de aceite de oliva, unos pocos cominos, la medida de “pizca” yo creo que es muy española y que me entendéis si digo una pizca de cominos, porque una cucharadita, la teaspoon americana quizás sea mucho sabor. Pero esto al gusto. Y por último sal y pimienta recién molida. 
Batimos bien y guardamos en la nevera un mínimo de una hora, mejor dos.

Para servir, ponemos en un bol, o en tacitas individuales o en vasitos de coctel. Regamos con aceite de oliva y una hojas de menta que dan un sabor refrescante. Espero os guste.



Mi recomendación musical de hoy es una canción muy especial que me recuerda a veranos sicilianos pasados, si no la conocéis os la presento, es GIORGIA y su “Di sole e D’Azzurro”. Ver vídeo

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